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Mitin en Ica confirma que alianza entre Antauro y Sánchez, nacida en 2024, sigue firme

HUESTES ETNOCACERISTAS. Humala se convirtió en un aliado incómodo pero indispensable. Aportó movilización de etnocaceristas, discurso radical y presencia de personeros a JPP. En segunda vuelta el plan continúa. Sus etnocaceristas siguen organizando los mítines y brindan seguridad al candidato presidencial. El viernes en Ica fue más que evidente. Y fue el propio Sánchez el que publicó las fotos con la evidencia.
La coalición electoral de izquierda nació hace dos años en una reunión llamada “Autopsia de la república neoliberal”. El viernes, en la zona de Barrio Chino, se comprobó que los etnocaceristas siguen siendo claves para la organización de movilizaciones y mítines del partido.
El último viernes por la noche se confirmó lo que era evidente, pero lo que algunos personajes de izquierda que, oportunamente, se han plegado a la campaña de segunda vuelta de Juntos por el Perú quieren desconocer. El etnocacerismo que, en primera vuelta, aportó movilización, seguridad y personeros, sigue firme en la campaña presidencial del congresista Roberto Sánchez.
En Ica, los etnocaceristas no solo fueron parte del comité organizador de la llegada del candidato a dicha región, sino que también al momento del mitin, al lado de agentes de la Policía Nacional, se encargaron del control y la seguridad de las decenas de personas que llegaron a la zona de Barrio Chino en Ica. Además, otro grupo se encargaba de cuidar a Sánchez para que ningún elemento no deseado se le acerque y lo incomode.
Etnocaceristas pertenecían a la base Ica del partido A.N.T.A.U.R.O.
Lo visto el viernes en Ica es, sin duda, la confirmación de que la alianza que empezó dos años atrás entre Antauro Humala y Roberto Sánchez sigue firme.
‘AUTOPSIA’ DE NACIMIENTO
El miércoles 25 de septiembre de 2024, Antauro Humala y Roberto Sánchez se reunieron para hacerle una “autopsia” al Perú. Unos tres meses antes ya había un primer acuerdo de alianza electoral entre Juntos por el Perú y el partido A.N.T.A.U.R.O. Lo que pasó esa noche fue la formalización del verdadero plan de la coalición con miras a 2026.
“Ganamos la elección —que la vamos a ganar— y el 28 de julio, en el primer minuto, se está desconociendo la Constitución del japonés. No se está derogando. No vamos a derogar nada, porque derogar es ser cómplices de lo actual. Tenemos que desconocer”, dijo el jefe del etnocacerismo frente a la atenta mirada de Sánchez.
OPERACIÓN LETAL. Durante el foro de los aliados, Humala proclamó que “la vanguardia de la unificación es la alianza de A.N.T.A.U.R.O. y Juntos por el Perú”.
“Compañero, la construcción del poder es nuestro sueño; no solo ser gobierno. Pero nos preparamos también para ser gobierno y nosotros queremos ser esos compañeros de ruta”, replicó, mirando a Humala, el congresista y candidato de JPP.
La alianza entre Antauro y Sánchez no nació en silencio ni en la penumbra de un pacto de coyuntura, que ahora oportunamente los nuevos aliados de JPP pretenden esconder. Esta se consolidó públicamente ese 25 de septiembre, en un auditorio de la avenida Brasil, durante el foro “¿1992… 2026? Autopsia de la república neoliberal y renacimiento nacionalista”. Allí el jefe etnocacerista proclamó que “la vanguardia de la unificación es la alianza de A.N.T.A.U.R.O. y Juntos por el Perú”, sellando con aplausos de la concurrencia la convergencia entre su movimiento radical y la candidatura de Sánchez, que para entonces aún no usaba sombrero.
El evento reunió a personajes como el excanciller de izquierda Héctor Béjar y la cineasta de izquierda Pilar Roca. Antauro fue recibido, entre muchos, por el hermanísimo William Sánchez Palomino.
En su intervención, Humala delineó un proyecto de refundación nacional: desconocer la Constitución, revisar los TLC, negociar con los BRICS y expropiar “Telefónica” para devolverla al Estado. En paralelo, Sánchez defendió la necesidad de unificar las fuerzas populares y avanzar hacia una asamblea constituyente inspirada en Mariátegui.
Humala desde entonces se convirtió en un aliado ahora incómodo pero indispensable. En primera vuelta aportó a JPP movilización de etnocaceristas para temas de seguridad, discurso radical y presencia de personeros. Sánchez, por su parte, encontró en esa alianza un soporte político que le permitió proyectarse más allá de los márgenes de una izquierda tradicional.
PLAN ECONÓMICO. “Nuestra política económica no va a estar subordinada al libre mercado, porque el interés nacional jamás se subordina al libre mercado. El libre mercado se tiene que subordinar a la nación soberana. Nuestra política económica va a ser esencialmente proteccionista”, detalló Humala frente a un sonriente congresista Sánchez.
Sin embargo, ya con miras a la segunda vuelta, nuevos jales políticos como el exministro de Pedro Castillo, Pedro Francke, intentan marcar distancia del aliado. “Descarto totalmente que sea parte del equipo, y si él entrara yo saldría en ese mismo instante. Me parece que es un personaje nefasto, y lo digo con todas sus palabras”, dijo durante la semana. El economista, símbolo de una izquierda más moderada, busca desconocer el papel de Humala alrededor de Sánchez, en un esfuerzo por atraer al electorado del centro y disipar temores sobre el radicalismo etnocacerista. Pero la realidad no cambiará de repente. Imágenes como las de Ica, los discursos y los actos compartidos entre ambos líderes siguen siendo prueba de una convergencia que no se puede borrar.