Catástrofe Monumental: todas las claves de la eliminación de Universitario de la Copa Libertadores 2026

El lamento de Alex Valera tras la eliminación de Universitario de la Copa Libertadores | Fuente: EFE | Fotógrafo: Paolo Aguilar

Universitario se despidió de la Copa Libertadores siendo último en su grupo. A continuación, las claves de una historia que, a principios de año, nadie se esperaba.

El día que se conoció el grupo de Universitario en la Copa Libertadores, los hinchas -en su mayoría- celebraron. Y es que el cuadro Crema, después de varios años, caía en una zona donde no había equipos brasileños ni argentinos. «La clasificación puede ser más fácil», expresaban algunos. Otros pocos, sabiendo que nada es fácil, fueron cautos. «Hay que esperar, con un equipo peruano nunca se sabe», decían. Meses después, ninguno de los dos bandos se imagino el desenlace.

El cuadro dirigido por Héctor Cúper, el menos culpable de todos, no cumplió con el mínimo que la propia dirigencia y jugadores esperaban: clasificar a los octavos de final del torneo. Último en su grupo, Universitario decepcionó en todos los aspectos. No está ni cerca de lo que demostró el año pasado. Es otro. Diferente. Distinto. Sin ideas. Es un cuadro que -parece- perdió la garra. Es un equipo que quisieron actualizar, pero le pusieron un chip desfasado. Es, sin exagerar, cualquier otro equipo menos el tricampeón. ¿Qué pasó? Estas son las claves de la sorpresiva eliminación temprana de Universitario en la Copa Libertadores.

Contrataciones que no sumaron al equipo

Universitario llegaba a la Copa Libertadores como el tricampeón peruano. Y eso tenia que significar dos cosas: mantener a tus mejores jugadores y traer refuerzos. Pero, parece, que se olvidaron de esto último.

La ‘U’ sorprendió con la llegada -esperada- de Diego Romero y la salida -errada- de Sebastián Britos. El uruguayo se había mostrado sólido bajo los tres palos, pero el cuadro Crema quiso abrirle las puertas -otra vez- a uno de la casa.  Romero empezó el año siendo titular. Sin embargo, perdió el puesto con Miguel Vargas. Y, siendo sinceros, no hay diferencia entre ambos. El arquero peruano no jugó en cinco de los seis partidos de la ‘U’ en la Copa Libertadores. La pregunta cae de madura: ¿era necesario su regreso?

Otras dos llegadas que han sumado poco -y nada- son la de Miguel Silveira y la de Sekou Gassama. Miguelinho jugó en tres de los seis partidos de la ‘U’ en la Copa. La coincidencias es que en esos cotejos, el equipo no ganó. El brasileño no ha sido capaz de pelearle el puesto a Jairo Concha, ni muchos menos a Edison Flores, que pese a que no está en su mejor estado físico, sigue siendo superior. Mientras que el senegalés es un caso aparte. Se le permitió llegar varios días tarde a la pretemporada, y eso se notó con el paso de las semanas y hasta meses. Solo vio minutos en tres encuentros de Libertadores. No hizo nada, salvo un buen pase a Martín Pérez Guedes en el duelo contra Nacional. No sumó. No ayudó.

Pero, no todo fue malo en los refuerzos. Caín Fara y Lisandro Alzugaray son, sin duda, los que se salvan de la crítica. El defensor central, desde que llegó a Universitario, se hizo con el puesto de titular. Va bien por arriba y por abajo. Tiene dinámica. Buen pase largo. Y garra, algo que todos los hinchas cremas le piden a sus jugadores. Y el delantero demostró por qué es uno de los jugadores más importantes de los últimos años de LDU Quito. Tiene dinámica, buena visión de juego, se sabe mover por los espacios y gol, algo que la ‘U’ necesitaba.

Sobre Héctor Fertoli y Bryan Reyna no hay mucho qué decir. Caen en la nebulosa. Se sabe cómo juegan y qué pueden demostrar en el campo. Ambos tienen experiencia. Pero, por lo poco que han mostrado, se entendería que no entran en el esquema de Universitario. Con la llegada de Héctor Cúper puede que tengan más minutos, pero eso solo el tiempo lo dirá.

Los partidos ante Coquimbo Unido

Los encuentros ante Coquimbo Unido son -y deben ser- un capítulo aparte en la catástrofe de Universitario. Todos creían -o al menos pensaban- que la clasificación a octavos era posible si la ‘U’ le ganaba los dos partidos al conjunto chileno. Seis de seis y medio boleto a la siguiente ronda. Pues, parece que en Coquimbo también pensaban lo mismo, pero al revés.

En Lima, el campeón chileno -algo que todos olvidaron- jugó un partido perfecto. Ganó 2-0 siendo muy superior a los cremas y demostraron que no iban a ser la Cenicienta del grupo. Y esa condición la volvieron a demostrar de locales, cuando le ganaron 2-1 a los peruanos.

Finalizada la fase de grupos podemos ver qué tan importante era el duelo entre ambos equipos. Coquimbo terminó primero en su grupo con diez puntos, seis de los cuales los obtuvo ante la ‘U’. El equipo de Héctor Cúper terminó último con seis. Es decir, si el conjunto de Ate ganaba su partido como local, habría clasificado a los octavos de final, superando por dos puntos a los chilenos. ¿Se dan cuenta que tan importante era la llave ante Coquimbo Unido?

La no continuidad de un proyecto y cambio de entrenadores

Universitario llegaba a la temporada 2026 siendo el tricampeón peruano. Y eso no es casualidad. Y si bien todos estaban de acuerdo en que la ‘U’ necesitaba mejorar algunos aspectos, como el tener diversos sistemas de juego, nadie pensaba que el cambio sería tan rápido y bruscó.

La salida de Jorge Fossati y la llegada de Javier Rabanal significó un giro de 180 grados. Los primeros partidos del Torneo Apertura daban a entender que Universitario seguiría con el mismo ritmo de los últimos tres años. Pero, se empezaron a sentir los cambios. La dinámica no era la misma. El juego se volvió más asociativo, sí, pero lento. La velocidad por las bandas se empezó a perder, y eso, en un cuadro acostumbrado en ir hacia adelante siempre, se sintió.

Los malos resultados en la Liga1 y en la Copa Libertadores llevaron a romper el vínculo con el español, que venía de encabezar un proyecto ambicioso en Independiente del Valle, y darle la posta a Jorge Araujo, un hombre de la casa. La mayoría estuvo de acuerdo en que el peruano asumiera las riendas de Universitario. De hecho, empezó bien y se esperaba que la ‘U’ volviera a ser el mismo, pero el equipo cayó en lo mismo: falta de dinamismo y cero ideas de elaboración.

Ante ello, se eligió a que, a criterio de todos, es el mejor técnico extranjero que llega a nuestro país en los últimos años: Héctor Cúper. Dos veces finalista de la Champions League con Valencia, el argentino tendrá la misión de enrumbar a Universitario y -al menos- buscar salvar el año de la única manera posible: el tetracampeonato.

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